La buena alimentación, la mala y los hábitos alimentarios.
Tenemos que tener en cuenta que, a
partir de una comida variada y equilibrada, disfrutaremos de una buena salud.
Por tanto, tenemos que tener en cuenta las diferencias existentes entre: la
buena alimentación y la mala alimentación.
Tenemos que tener en cuenta que, la
comida, no es un premio, ni debe ser un castigo. Y del mismo modo no puede ser
usado como relajante de tensiones. La comida debe tener lugar, hora y control.
¿Qué podemos hacer para tener una
buena alimentación?
Una buena alimentación viene
seguida de un buen hábito alimentario, es decir, la elección de una comida
variada, que se asegure del consumo de nutrientes necesarios para una buen
desarrollo tanto físico, como mental.
Para empezar, hay que tener en
cuenta la importancia del desayuno. El desayuno es la comida más importante del
día, debido a que es la primera fuente de energía del día y nos da un mayor
grado de atención. Del mismo modo, el deporte es un factor importante. El
deporte nos permite un mayor rendimiento en los estudios, una mejora de salud
y, al mismo tiempo, unos huesos y músculos sanos.
Después de estos dos factores
importantes, y no significa que los siguientes no lo sean, nos encontramos con
las frutas y verduras. Las frutas y verduras son un alimento clave, debido a su
gran cantidad de vitaminas. Del mismo modo, están los hidratos de carbono y las
proteínas, las cuales proporcionan importantes aportes de vitamina B, o en el
caso de las proteínas, crecimiento de músculos, etc. En este mismo lugar nos
encontramos con las grasas, siempre con moderación, y con el agua, importantísima
debido a que el 50% por ciento de nuestro cuerpo es agua, debemos mantenerlo
hidratado.
Por último, nos encontramos con la
comida basura o la comida rápida, situándolas en el casillero de la mala alimentación.
No significa que no podamos comer de ellas, pero sí que se haga con moderación.
No nos aportan los nutrientes necesarios para estar sanos, ni para un buen
rendimiento escolar o deportivo.
Podemos decir que el hábito
alimentario, se asemeja con la pirámide alimenticia. Y que una buena alimentación,
contribuye al rendimiento escolar del niño, al propio rendimiento deportivo, e
incluso al desarrollo saludable de su cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario