miércoles, 22 de abril de 2015

Hidratación, nutrición y gimnasia cerebral. 

Además de la alimentación, los padres deben tener en cuenta la hidratación de sus hijos, así como la nutrición, para un buen desarrollo corporal e intelectual. Se debe comenzar desde el momento del nacimiento.
Cuando hablamos de desnutrición infantil en la infancia, hacemos referencia al déficit de nutrientes que son cruciales para su desarrollo. Un niño bien alimentado, como hemos dicho anteriormente, tiene efectos en su salud, funciones cognitivas, emocionales y psicosociales. Así como atención, memoria, capacidad de aprender y rendimiento escolar.
En referencia a la hidratación, el agua tiene función de transportar sustancias a través del cuerpo, y es el componente principal de la sangre. Por esto mismo, es conveniente una buena hidratación durante el trabajo intelectual. Como el agua es el 70% de nuestro cuerpo, una ingesta de agua proporciona cierta coordinación física y mental. La ingesta de agua, por lo tanto, incrementa la concentración.
Factores como la hidratación, la nutrición, y por otro lado, la gimnasia cerebral, van de la mano. Incluir estos hábitos en los niños proporcionara un comienzo con mayor energía, concentración y provocara mayor rendimiento en la escuela. 

domingo, 19 de abril de 2015

La importancia del desayuno.

El desayuno proporciona energía y nutrientes necesarios para empezar el día de manera adecuada. En la edad adolescente, es la comida más importante del día, debido a facilita el aprendizaje y rendimiento escolar.
La mayoría de los niños y jóvenes, pasan de estar en ayuno durante varias horas, es decir, cuando están dormidos, a realizar una gran actividad. Esto provoca una necesidad de ‘’combustible’’. El desayuno termina con este ayuno, aportando energía para el cuerpo y la mente.
Si hacemos una comparación de aquellos que desayunan, de los que no, podemos notar que los que desayunan consumen más vitaminas, minerales y fibra, que proporcionan alimentos como lácteos, cereales, pan, etc. Lo que viene siendo, que las personas que desayunan muestran hábitos más saludables.
Enfocándonos al ámbito escolar, podemos decir que, según varias investigaciones, el desayuno provoca un aumento de rendimiento. En este aumento, pueden incluirse factores como recuperación de memoria, concentración y creatividad. De la misma manera, estudios realizados revelan que, estos niños, cometen menos errores y trabajan más rápido en la resolución de problemas. 

jueves, 16 de abril de 2015

La buena alimentación, la mala y los hábitos alimentarios.

Tenemos que tener en cuenta que, a partir de una comida variada y equilibrada, disfrutaremos de una buena salud. Por tanto, tenemos que tener en cuenta las diferencias existentes entre: la buena alimentación y la mala alimentación. 
Tenemos que tener en cuenta que, la comida, no es un premio, ni debe ser un castigo. Y del mismo modo no puede ser usado como relajante de tensiones. La comida debe tener lugar, hora y control.
¿Qué podemos hacer para tener una buena alimentación?
Una buena alimentación viene seguida de un buen hábito alimentario, es decir, la elección de una comida variada, que se asegure del consumo de nutrientes necesarios para una buen desarrollo tanto físico, como mental.
Para empezar, hay que tener en cuenta la importancia del desayuno. El desayuno es la comida más importante del día, debido a que es la primera fuente de energía del día y nos da un mayor grado de atención. Del mismo modo, el deporte es un factor importante. El deporte nos permite un mayor rendimiento en los estudios, una mejora de salud y, al mismo tiempo, unos huesos y músculos sanos.
Después de estos dos factores importantes, y no significa que los siguientes no lo sean, nos encontramos con las frutas y verduras. Las frutas y verduras son un alimento clave, debido a su gran cantidad de vitaminas. Del mismo modo, están los hidratos de carbono y las proteínas, las cuales proporcionan importantes aportes de vitamina B, o en el caso de las proteínas, crecimiento de músculos, etc. En este mismo lugar nos encontramos con las grasas, siempre con moderación, y con el agua, importantísima debido a que el 50% por ciento de nuestro cuerpo es agua, debemos mantenerlo hidratado.
Por último, nos encontramos con la comida basura o la comida rápida, situándolas en el casillero de la mala alimentación. No significa que no podamos comer de ellas, pero sí que se haga con moderación. No nos aportan los nutrientes necesarios para estar sanos, ni para un buen rendimiento escolar o deportivo.
Podemos decir que el hábito alimentario, se asemeja con la pirámide alimenticia. Y que una buena alimentación, contribuye al rendimiento escolar del niño, al propio rendimiento deportivo, e incluso al desarrollo saludable de su cuerpo.



La alimentación en la etapa escolar. 

Como ya sabemos, los niños que van a la escuela pasan mucho tiempo fuera de casa, por lo que se hace complicado conocer la alimentación que tienen en ese momento. Hay que destacar también que los nutrientes que requiere el niño en estos horarios no solo se debe a actividades físicas, sino también intelectuales.
Una dieta inadecuada en estas etapas, pueden llegar a suponer bajadas de rendimiento académico. Del mismo modo, desórdenes alimentarios, como la bulimia y la anorexia, tienen lugar en esta etapa. Hay que tener en cuenta que, no solo están en peores condiciones ante la actividad escolar, sino también en actividades fuera de ellas. Actividades como deporte, música, informática, etc. El éxito en ellas dependen mucho de un buen aporte alimenticio.
Para asegurarse de este aporte alimenticio, se requiere una dieta variada y, al mismo tiempo, generar buenos en el niño buenos hábitos alimenticios. Para conseguirlo, la mejor manera de conseguirlo es hacer de la alimentación, una costumbre.